viernes, 17 de octubre de 2014

EL HAYEDO DE OTZARRETA, GORBEA ( vizcaya )


Fotografía realizada el 10 Octubre 2014. Cámara Canon EOS 60D . Datos Exif   Iso 100..  Tv  2.5  . Av 9

      La primera  fotografía  que observe de este Hayado  de Otzarreta, fue de Raquel  de Castro. Su fotografía me  transmitió toda la belleza de un paisaje que nunca había observado. ¡¡¡ Gracias Raquel. !!! ...  Mi  primera reacción  fué, pensar que  este paraje no podía  dejar de visitar y caminar por esa alfombra roja.  Estar en Otoño, me daba  seguridad que el suelo del Hayedo estaría cubierto de hojas. Verdaderamente lo que deseaba  también que  por ese pequeño arroyo bajase agua suficiente para realizar unas sedas.   El verano ha sido muy largo y apenas ha llovido,  me explicaba un  lugareño que andaba buscando setas entre los hayedos. Seguramente en primavera bajara mas agua, me comentaba. 
       Esta página quiero dedicársela a todos los fotógrafos y amigos  de esa magnifica tierra como es Euskadi y al grupo de fotógrafos valencianos que todos los viernes intentamos pasar  al menos una agradable tarde.
       Pero si alguien se merece esta colección de fotografías es Elena, por su compañía y gran paciencia.  Hacer un viaje de 1400 kilómetros, bien se merece esta página. ¡¡¡ Gracias Elena !!! 




                                                        EL  HAYEDO  DE  OTZARRETA, 




Situado en el Parque Natural de Gorbea, Vizcaya. 

ITINERARIO
         Salimos de la ciudad de Vitoria sobre las siete de la mañana, quería madrugar para coger si era posible algo de niebla entre los hayedos,  Nos incorporamos en el cinturón de Vitoria para coger la N-240 dirección Bilbao.  Durante  varios kilómetros circulamos por autovía  hasta las inmediaciones del embalse de  Urrúgana.  Continuamos  por N-240  pero ya en carretera de doble carril  durante varios kilómetros.  Antes de comenzar el descenso de puerto Barazar nos  encontraremos  una gasolinera  activa a nuestra izquierda y otra a nuestra derecha  en desuso con un bar  abierto, donde podemos desayunar,  Desde este punto  cruzaremos  la carretera  justo  frente al  restaurante  Bengoetxea, también cerrado hoy.




    Desde  el mismo restaurante a la izquierda comienza una pista de cemento, podemos circular por ella con el vehículo. Entre plantaciones de cipreses y otras especies de plantas, apenas unos mil  metros encontraremos una pequeña  rotonda. Cogemos  el ramal izquierdo que indica dirección  hacia Otzarreta.



    Al final encontraremos un pequeño parking  donde dejaremos el coche. Tras  la ventanilla      ya  podemos observar,  un enclave natural  de apenas cien hayedos con ramas verticales y troncos verdes  formando un  paisaje  de gran belleza.
    Un paraíso y santuario de fotógrafos, donde todos nos recreamos  en este entorno para llevarnos las mejores  imágenes de un peculiar bosque de hayas.



   La forma original de sus ramas rectas hacia el cielo, ha sido tras la utilización de las ramas mas bajas  para la  explotación del carbón vegetal. Dejando un paraje ideal  para describir y ambientar un texto de cuento.



                                 

   Después de caminar sobre las hojas rojas caídas por el viento  y sortear  alguna que otra rama seca que permanece en el suelo, tras la poda obligatoria por el peso de las ultimas nevadas. Levanto la mirada y sobre los gruesos troncos de algunos de estos hayedos centenarios, observo  como brotan setas entre el musgo de sus ramas. Como amante de las setas, despierta un cierto interés por conocer el nombre de esta  seta de aspecto brillante y viscoso. Con el  móvil en la mano entro en  Internet y rápidamente me informo que es una, Oudemansiella mucida .Especie lignícola de madera muerta de haya principalmente, fructificando también en árboles vivos  pero con partes dañadas. En abedules, hayas e incluso en robles. Crecen  en otoño de forma generalmente cetepitosa, con pies individuales que nacen juntos tocandose entre si, de un mismo origen.



Si visitamos el Hayedo en otoño, podemos observar  setas a los pies de sus troncos.




Oudemansiella    mucida                                                                                                                



  
     Llevo deambulando  y disfrutando  de este bello rincón casi dos horas, los minutos pasan rápidamente y no quiero dejar escapar nada. Quizá  intente volver en primavera para observar si el arroyo ha crecido, pero ahora no puedo dejar escapar todo lo que la naturaleza me brinda. 





      Saliendo  del  tupido y bello paraje del hayedo, regresando por la pista  de cemento, desde el coche observamos grandes espacios  donde pastan  al aire libre  vacas y caballos.  El entrono que nos  rodea es de una gran belleza acompañado por el canto de aves, el mugido de las vacas  y el relinchar de los caballos en libertad. 

















Siento la necesidad de  bajar del coche, con cámara en mano los ojos bien abiertos y con un  fuerte gesto de respiración  profunda lleno mis pulmones de aire y dando gracias por estar en este entorno natural, poco a poco voy fotografiando y caminando lentamente sobre la alfombra verde, de un suelo humedecido donde brotan estas bellas flores. 




Para terminar  esta visita  continuo por  la pista  entre espesa vegetación hasta llegar a la zona recreativa  de Saldropo.

      Espero que  os sirva esta pequeña información y os gusten las fotografías.

martes, 7 de octubre de 2014

COLORES OTOÑALES

Fotografia realizada el 4 Octubre 2014. Cámara Canon  EOS 60D.  ( Datos Exif  ISO 320 . T.V 1/1000 .  F 4  )


  Como  aficionado de la Micología, el Otoño es una de la estación del año mas significante para mi. Año tras año espero impaciente estos días otoñales,  donde pasear entre grandes pinares y cañadas  durante horas  con las cesta  de mimbre en la mano en busca de  Níscalos, es unos de los placeres que intento no olvidar  cada año. En este primer viaje nos acompaño  dos grandes y viejos amigos, Toni y Mari.  Durante el trayecto del viaje  hasta llegar a nuestro destino, vamos haciendo paradas para fotografiar  todo aquello que  nuestra retina observa.  Poco a poco vamos adentrándonos en el corazón de la Serranía  Conquense. 


                                                                                           

 COLORES  OTOÑALES  





            El Otoño es una de las cuatro estaciones del año y una de las dos de la zona intertropical. Astronómicamente, comienza con el equinoccio de otoño  ( 23 de Septiembre en el hemisferio norte y 21 de Marzo en el hemisferio sur ) y termina con el solsticio de invierno  ( alrededor del 21 de Diciembre en el  hemisferio norte y 21 de Junio en el hemisferio sur ) . En la zona intertropical del hemisferio norte, empieza el 23 de Septiembre y se extiende hasta el 21 Marzo. En la zona intertropical del hemisferio sur, va desde el 21 de Marzo hasta el 23 de Septiembre. ( Wikipedia, otoño )







       Su nombre proviene del dios egipcio Atum que simboliza el Sol que se oculta en la tierra. Sin embargo, habitualmente se conoce como otoño el periodo que comprende los meses de Septiembre, Octubre y Noviembre en el hemisferio norte y Marzo, Abril y Mayo en el hemisferio sur.
En ambos  hemisferios, el Otoño es la estación de las cosechas, por ejemplo, el maíz y girasol. en la literatura, el Otoño, en sentido figurado, representa la madurez.








     Durante el Otoño, las hojas de los árboles caducos cambian y su color verde se vuelve amarillento y amarronado, hasta que se secan y caen ayudadas por el viento que sopla con mayor fuerza, A partir de esta estación, la temperatura comienza a bajar.









   Continuamos nuestro viaje por estrecha carretera de montaña, rodeada de grandes pinares y chopos amarillos  hasta llegar a nuestro destino. El paisaje es de una gran belleza difícil de describir. Según salimos del valle observamos la tierra con falta de humedad, la ausencia de lluvias durante el verano, ha dejado los riachuelos prácticamente  secos.
   La posibilidad  de encontrar Níscalos  entre el suelo de grandes masas de pinares es prácticamente nula.
































DETALLE  DE LA  ALCARRIA  CONQUENSE


  De regreso a Valencia, desde la carretera observamos campos de viñedos, un gran abanico de colores, para añadir a nuestra carpeta de Otoño